El ozono es una molécula que se compone por tres átomos de oxígeno y cuya nomenclatura es O3. El oxígeno que respiramos y que forma la atmósfera está compuesto por dos átomos de este elemento. El ozono cubre con una capa la atmósfera y evita que los rayos ultravioleta del sol, los que pueden ser muy peligrosos para la salud humana.

Cuando la temperatura y la presión son similares, el ozono desprende un fuerte olor que es muy similar al de los mariscos podridos. No puede ser visto ya que es incoloro aunque cuando se encuentra en grandes cantidades, puede distinguirse una especie de bruma azul. Toma forma sólida al alcanzar los -193ºC y se licúa cuando llega a los -111.9ºC.

Ozono

El ozono forma parte de la atmósfera

Cuando el ozono es respirado en grandes cantidades, puede irritar la garganta y también los ojos aunque es una situación pasajera ya que el cuerpo vuelve a la normalidad al inspirar aire fresco.

Aplicaciones del ozono

El ozono tiene uso industrial principalmente se emplea como desinfectante y purificador de agua mineral. En el agua, elimina olores, sabores y no afecta el pH y su coloración. Además, se puede utilizar con otros tratamientos de limpieza al mismo tiempo.

Como contamos más arriba, forma parte de la atmósfera y se encarga de conformar una capa que protege la vida en la tierra de los rayos ultravioleta. Es un gas que se destruye debido a la radiación ultravioleta ya que cuando alcanza una longitud de onda menor a los 290 nm, esto provoca el desprendimiento de uno de los átomos de oxígeno que conforman dicha molécula.

El equilibrio del ozono se ve afectado por compuestos organoclorados (cloro, hidrógeno y carbono) y organofosforados (fósforo, hidrógeno y oxígeno) que se elevan hacia la estratósfera y destruyen la capa de ozono mucho más rápido de lo que debería por lo que se forma el agujero por el que penetran los rayos ultravioletas. Es por esa razón que está contraindicado utilizar aerosoles o sprays que puedan contener este tipo de componentes, pues al flotar en el aire en grandes cantidades producen la rotura de dicha capa. Para medir la concentración del ozono se emplean instrumentos especiales que se colocan en los satélites que giran alrededor del planeta.

Efectos del organismo a la exposición al ozono

Para conocer cuáles son los niveles de ozono en el aire, se realizan mediciones que se expresan en partes por millón (PPM). Entre 0.003 y 0.01, la persona siente que el aire es limpio, es decir que el ozono es inocuo. Cuando alcanza 0.1, nos encontramos con el límite recomendado para su exposición. Sin embargo, se puede experimentar cierta irritación en las vías aéreas y en la garganta. Si el nivel supera 0.5, esto puede provocar dolores de cabeza y muchas náuseas. En el caso que los niveles de ozono se encuentren entre 1.5 y 2 PPM, la exposición por 120 minutos puede provocar esputo en exceso y dolores en los riñones. Cuando la cantidad medida se encuentra entre los 30 y los 50 partes por millón, estar expuesto tan solo unos minutos puede provocar la muerte.

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