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Caracola

Seguramente has visto una caracola por la playa alguna vez en tu vida, pero ¿sabes realmente lo que es? Se trata de un molusco gasterópodo acuático que se ha acostumbrado a vivir en dicho medio y que posee multitud de especies. Este molusco que posee una concha en espiral y carne comestible se encuentra mucho en las aguas del sur, más concretamente en la región conformada por el mar Caribe.

2 de las subclases más conocidas son las siguientes:

  • Prosobranquio: 55.000 especies de caracolas, siendo la mayoría de ellas las que viven en el medio marino desde hace más de 66 millones de años.-
  • Prosobranchia: más diversificado y basal de todos, con muchas especies que han dominado cualquier ambiente marino y acuático continental.

¿Tienes ganas de saber más acerca de la caracola? ¡Te animamos a que sigas leyendo las siguientes líneas para descubrir su simbología entre otras cosas!

La caracola guarda en su interior “el sonido del mar”

Evolución de la caracola

El origen de este molusco se remonta a 600 millones de años atrás y que haya tanta variedad en el mar se debe a que su evolución comenzó en agua saladas. A partir de ahí, millones de años más adelante, varias especies decidieron ir haciendo cambios para habitar zonas de agua dulce. Por esta razón se considera uno de los moluscos más numerosos.

Sistema respiratorio de la caracola

También es importante hablar sobre su órgano respiratorio: las branquias. La función principal de esta es realizar el proceso respiratorio, es decir, absorber el oxígeno que luego pasa a la sangre y llega a los tejidos. No olvidemos que hay algunas especies que tienen un pulmón, lo que hace que la actividad se concentre en el lapso en el que la marea está baja.

A su vez, hay otras que poseen ambos órganos respiratorios, es decir, tienen branquias y pulmón a la vez. Esto permite distintas opciones de vida en el mundo marítimo, por eso mismo algunas viven en aguas tropicales o templadas.

Simbología de la caracola

En la mayoría de culturas, la caracola se vincula con el agua primitiva, que es la antecesora de la tierra, y también con la música y sus sonidos.

Respecto a la música, este molusco se utilizó para fabricar instrumentos muy parecidos a las trompetas de hoy en día. Además, en muchas ocasiones, hay personas que soplan en ella para atraer a los antepasados y los dioses con el objetivo de recordar el mundo más primitivo. Por eso muchos lamas tibetanos, brahmanes y maoríes hacían uso de ella en celebraciones espirituales. No solo eso, la caracola se sopla para emitir un sonido terrorífico que inspira miedo y está vinculado al infierno y al mundo de los muertos.

Otra simbología de la caracola es su unión con la luna por su color blanco amarillento y por la forma en espiral. Esto conlleva a ser símbolo del transcurso de los días y las noches, del tiempo y del infinito, ya que su forma hace que crezca del interior hacia el exterior.

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